Jarabe de maíz alto en fructosa, azúcar oculto

Publicado el 12 mayo, 2017 | Nutrición Deportiva

Está de moda evitar el azúcar, y más si están dentro del mundo fitness, es considerado uno de los “malos de la película” en nuestra alimentación y sobre todo por estas fechas cuyo objetivo general del mundo, compitas o no, incluso hagas deporte o no, es la pérdida de grasa.

Quisiera decir antes de continuar con el tema concreto que nos ocupa, que el problema de nuestra alimentación, que empeora cada día con respecto a calidad nutricional, no depende sólo de un ingrediente, en este caso del azúcar, son más que conocidos sus efectos negativos sobre la salud y la estética corporal pero no es el único responsable y por consumir alimentos en cuyas etiquetas diga “sin azúcar” no estás arreglando nada, puede que incluso lo estés empeorando pues, la industria, emplea otros nombres para el azúcar añadido o incluso otros ingredientes para lograr el mismo efecto cuyo daño para la salud puede ser igual  en magnitud o incluso peor en algunos sujetos, como es el caso del uso y abuso de edulcorantes acalóricos, no os podría asegurar a día de hoy los efectos perjudiciales, pero que se consumen en exceso sí os lo digo ya.

Hoy quisiera hablaros del Jarabe de maíz alto en fructosa (HFCS), que es una mezcla líquida de la glucosa y la fructosa, donde ambas moléculas flotan en solución (como monosacáridos o moléculas de azúcar en solitario) en lugar de estar ligados entre sí; que se usa comúnmente en productos alimenticios por parte de la industria debido a que es barato de producir y que tiene una percepción ligeramente más dulce que una dosis similar de sacarosa. El contenido de fructosa, que genera la mayor parte de la dulzura, varía entre 42-55% en soluciones líquidas (con una forma más rara de HFC usados en caramelos duros ser hasta un 90% de fructosa). (Fuente: examine)

La sacarosa es conocido como azúcar, es un disacárido de glucosa y fructosa, que, esencialmente, es la glucosa unida a la fructosa en una relación 1: 1. Debido a esta relación, la sacarosa puede ser visto como 50% de glucosa y 50% de fructosa.

Debido a la presencia de la enzima sacarasa (invertasa) en los intestinos, la sacarosa es descompuesto en glucosa libre y fructosa antes de la absorción intestinal; esto da como resultado tanto la glucosa y la fructosa ser detectable en la sangre después de la ingestión de sacarosa, y no hay diferencias entre los azúcares aparte de las cantidades relativas de fructosa (que son de menor importancia). [1]

Estructuralmente, el azúcar de mesa (sacarosa) y HFC son muy similares y confieren ambos de los mismos azúcares en proporciones algo similares. La diferencia entre la sacarosa y el extremo superior del contenido de fructosa (55%) es prácticamente insignificante con consumo moderado o moderadamente alto

 

Suponiendo un peor de los casos, el JMAF puede ser el 55% de fructosa; de 100 g (400 kcal), ello dotaría de un extra de 5 g de fructosa en relación con la misma cantidad de calorías de la sacarosa.

Tanto el azúcar y el JMAF tienen el mismo efecto sobre la saciedad y la leptina, un importante regulador de la sensación de saciedad. Esto es debido a las interacciones con la saciedad que difieren entre la glucosa y la fructosa (los dos monosacáridos que componen tanto sacarosa y fructosa), pero la sacarosa y la fructosa tienen proporciones similares de los dos y existe una carga aproximadamente igual de fructosa.

 

Aunque la fructosa y la glucosa tienen diversos efectos en la regulación del apetito, la diferencia entre la sacarosa y la fructosa es mínima hasta el punto de inexistente debido a ellos ambos con fructosa y glucosa concentraciones similares

La respuesta metabólica por el cuerpo, en referencia a la mayoría de la leptina y la insulina, que parece ser el mismo entre la sacarosa y la fructosa cuando ambos azúcares se administran en dosis orales similares.

Actualmente, se ha concluido (panel de expertos) que el JMAF y sacarosa no tienen diferentes influencias sobre la composición corporal y la obesidad (ambas de inocencia o culpa, dependiendo del contexto).

Independientemente de si o no el azúcar en influencias obesidad general y aumento de peso, sacarosa y fructosa tienen diferencias significativas en sus efectos sobre el organismo

Sin embargo, si existen estudios relacionados con la salud en los cuales salen bastante mal parado el Jarabe de Maíz Alto en Fructosa.

Otro aspecto que me gustaría remarcar es la confusión que indujo el relacionar este compuesto con la fructosa presente de forma natural en frutas, y NO, os vengo a decir, que este ingrediente presente en infinidad de procesados, tiene un efecto como mínimo igual de nocivo que el azúcar, pero en ningún caso debe confundirse con la fructosa presente de forma natural por ejemplo en frutas y otras materias primas.

 

 

Un saludo!

 

Paloma Quintana Ocaña
Paloma Quintana Ocaña

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