Achicoria

Achicoria

    1. Composición de la Achicoria
    2. Benefícios del consumo de Achicoria

Gracias a su riqueza en nutrientes, principios activos y vitaminas, la achicoria es una planta que aporta muchos beneficios a nuestro organismo. La puedes consumir en diferentes formatos, aunque la más común es encontrarla soluble como el café, con muchas propiedades similares pero sin cafeína. 

Composición de la Achicoria

La achicoria posee varias vitaminas, destacándose por su cantidad la vitamina C y B. También está compuesta por una gran variedad de principios activos, tales como los aminoácidos, entre los que se encuentran la treonina, arginina, triptófano, lisina y valina. Los lípidos, glucósidos o heterósidos y polifenoles como el tanino, forman parte de la achicoria.

En sus hojas se encuentran los siguientes minerales: potasio, calcio, hierro, fósforo y magnesio. Indirectamente, por su sabor amargo contribuye a la absorción de minerales esenciales para el organismo y de algunas vitaminas liposolubles, tales como la vitamina A, E, D y K.

Benefícios del consumo de Achicoria

Depurativa: La achicoria posee la propiedad de ser diurética y depurativa, por lo tanto uno de los mayores beneficios de su consumo es la eliminación de las toxinas que nuestro organismo no necesita, depurando también los riñones.

La presencia de fibra soluble, como la inlunina, en su composición hace que la achicoria evite el estreñimiento y favorezca una buena digestión, aportando propiedades tónicas y aperitivas.

Antioxidantes: Las vitaminas presentes en la achicoria, la convierten en un excelente antioxidante que hace frente a los radicales libres, brindando juventud a cada una de las células de nuestro organismo.

Obesidad: Si bien su sabor amargo, puede generar más apetito, porque favorece a una buena digestión y evita la formación de gases, tiene la gran propiedad de quemar mejor los alimentos.

Por lo que el consumo de achicoria es una de las opciones que favorece a las personas que desean comenzar alguna dieta restrictiva.

Además, por su propiedad diurética favorece a la eliminación de agua, evitando la retención de líquidos.

Regula el colesterol: La achicoria es utilizada para bajar el colesterol alto, y en algunos casos se utiliza como tratamiento para mantener bajo los niveles de triglicéridos. También ayuda a mantener un nivel óptimo de glucosa en el flujo sanguíneo.

Energizante: El consumo de achicoria favorece al estado de vigilia, actuando positivamente contra la somnolencia. En algunos países se utiliza como un sustituto del café.

Acné: Su acción desinfectante y antioxidante lo convierte en un elemento ideal para el tratamiento efectivo del acné y otras afecciones de la piel.