¿Leche entera o desnatada?

Publicado el 2 julio, 2018 | Nutrición Deportiva

Durante muchos años las recomendaciones a favor de la leche y los lácteos desnatados han ido en aumento (por supuesto la industria alimentaria y su gran marketing tiene mucho que ver en esto, con sus botecitos rosas y el: “en línea con tu salud”), una recomendación basada en un mal planteamiento.

 

¿Por qué es un mal planteamiento?

Porque está basada en la creencia de que la grasa es la mala de la película, durante muchos años se ha dicho una y otra vez que si queremos mejorar nuestra salud, y perder grasa, tenemos que reducir la ingesta de grasa (sobre todo la saturada), esto a priori puede tener cierta lógica, ya que la grasa tiene una mayor densidad calórica, pero cuando observamos la literatura científica nos damos cuenta de que en realidad:

1. El problema no es la grasa, el problema son los alimentos procesados, consumir más grasa no implica necesariamente acumular más grasa, una dieta alta en grasa y baja en carbohidratos puede ser muy recomendable para según que casos, y según que contexto, aunque no la recomiendo cuando el objetivo es ganar masa muscular o aumentar el rendimiento.

2. Uno de los motivos por el cual se recomendó evitar la grasa de la dieta era para desviar la mirada del azúcar, empezó el auge de las dietas bajas en grasa, es importante destacar que un mínimo de grasa es imprescindible en nuestra dieta, sino, nuestro entorno hormonal empeorará drásticamente.

Pero entonces… ¿Es mejor la leche entera o la desnatada?

Con los lácteos ocurre algo similar a lo que ha ocurrido hace tiempo con los huevos en el mundo del fitness, como la yema tiene grasa, calorías, colesterol y es el demonio la mejor opción es sin duda desprendernos de esa parte del alimento, y aprovechar el resto.
Esto fue un error sin duda, como ya hable en este artículo, el colesterol es necesario para nuestro organismo y de hecho algunos estudios sugieren que un mayor consumo de colesterol en la dieta nos podría ayudar a ganar más masa muscular.

Pero yendo a lo que nos interesa, la realidad es que no hay estudios que justifiquen la sustitución de leche entera por desnatada o semidesnatada, de hecho, en algunos estudios se ha observado que existe relación inversa entre el consumo de lácteos enteros y el desarrollo de patologías como la obesidad, diabetes y síndrome metabólico.

La leche entera tiene una mayor densidad nutricional, genera una respuesta de saciedad mayor, y su consumo está asociado a un mejor perfil lipídico, algo que no ocurre en el caso de la leche desnatada, por lo que mi recomendación es consumir siempre leche entera y evitar el consumo de leche desnatada o semidesnatada, salvo contextos muy específicos donde nos interese quizás seguir una dieta muy muy baja en grasa por algún motivo, y queramos consumir leche, en ese contexto específico, si valoraría el consumir leche desnatada o semidesnatada.

Referencias:

1. https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/486041

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21999840
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23756569
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23756569

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