receptores beta-adrenérgicos

Fuerza y receptores beta-adrenérgicos, ¿qué cosa?

Publicado el 31 mayo, 2020 | Entrenamiento

Cuando haces dieta y llegas a perder fuerza la desensibilización de los receptores beta-adrenérgicos podría ser el proceso culpable.

Los receptores beta-adrenérgicos pertenecen a una gran familia de receptores de la superficie celular conocidos como receptores acoplados a proteínas G (GPCR).

Los GPCR son siete proteínas de membrana transmembrana que transducen estímulos extracelulares en mensajeros secundarios dentro de la célula y que proporcionan los elementos necesarios de entrada informativa para respuestas celulares.

Los GPCR son reguladores críticos de la función celular, ya que transducen una gran variedad de estímulos químicos y sensoriales como la luz, el olor, el sabor, los neurotransmisores y las hormonas.

Cuando se da alteraciones en la “resensibilización” podrían contribuir a una disfunción del receptor similar a los otros componentes que regulan la función del receptor (como la desensibilización y la internalización).

¿Qué tiene que ver esto con la fuerza?

Cuando hablamos del entrenamiento de definición, los receptores beta-adrenérgicos son los que interactúan con la adrenalina;

  • A nivel muscular, los receptores beta, cuando son activados por la adrenalina, aumentan la fuerza y ​​la velocidad de la contracción muscular.
  • A nivel cerebral y del sistema nervioso, aumentarán la coordinación, el impulso, la fuerza de voluntad, la confianza, etc.

En otras palabras, cuando tus receptores beta-adrenérgicos responden bien a la adrenalina, su probabilidad de un rendimiento físico óptimo es mucho mayor.

Pero si no responden bien a la adrenalina (cuando están insensibilizados o regulados negativamente), la fuerza y ​​la velocidad disminuyen, además te encontrarás en un peor estado mental.

¿Por qué se relaciona con la dieta?

La desensibilización de los receptores beta-adrenérgicos se da mediante la producción excesiva de adrenalina, ya sea explosiones excesivas o niveles de adrenalina que permanecen altos durante demasiado tiempo.

  • La adrenalina aumenta en gran parte por el cortisol.
  • El cortisol aumenta la conversión de noradrenalina en adrenalina.

Una de las funciones del cortisol es movilizar la energía almacenada y cuando estás a dieta necesitas movilizar más energía, por lo que la producción de cortisol aumenta y también la adrenalina.

Por este motivo muchas personas tienen dificultades para dormir cuando están a dieta.

En ese sentido, la dieta puede conducir a una disminución en el rendimiento físico y mental al hacerte menos receptivo a la adrenalina.



Cuando eso suceda, tu fuerza disminuirá más en todos los ámbitos, pero normalmente tarda más en ocurrir que la pérdida de resistencia muscular.

¿Cuál es el mecanismo del cortisol?

El cortisol crónicamente elevado afecta el bienestar, especialmente el bienestar mental, pero es un poco más complejo porque afecta a los neurotransmisores, sin embargo la suplementación puede ayudar en este caso.

La clave para recordar es que el cortisol conduce a una elevación de la adrenalin se producen algunas cosas que debes saber.

  • Puede conducir al agotamiento de noradrenalina: la adrenalina está hecha de noradrenalina y si se convierte demasiada noradrenalina en adrenalina, puede agotar la primera. El agotamiento de noradrenalina conduce a una disminución del enfoque, reducción de la presión y, potencialmente, depresión y ansiedad.
  • Puede conducir al agotamiento de la dopamina. la noradrenalina en sí está hecha de dopamina y cuando sobre-produces adrenalina, también corres el riesgo de agotar la dopamina. Los síntomas de baja dopamina incluyen falta de motivación, anhedonia (falta de placer), depresión y pereza.

En caso de los receptores beta-adrenérgicos el cuerpo no quiere correr con adrenalina todo el tiempo; no es seguro porque puede conducir a la hipertensión arterial y puede tener graves repercusiones cardiovasculares.

  • La desensibilización de estos receptores es una protección contra eso, por lo que deja de responder a su propia adrenalina (o la respuesta es mucho menor).
  • Esto conduce a poca energía, sin motivación, problemas de autoestima, menor rendimiento, menos competitividad, pereza y depresión, además de menos fuerza para entrenar.
¿Conoces a tu cuerpo realmente?

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