Frecuencia de comidas en diabetes

Publicado el 17 octubre, 2019 | Sin categoría

Una de las recomendaciones más típicas y que seguramente más veces hayas escuchado durante el transcurso de tu vida es la de que debemos de realizar 5 ingestas al día.

En teoría, el distribuir los alimentos en 5 ingestas a lo largo del día se traduciría en un mayor control del hambre, además de que también lograríamos así controlar la respuesta glucémica, consiguiendo unos niveles de azúcar más estables a lo largo del día.

Como digo, estas son recomendaciones que llevan mucho tiempo establecidas, y se siguen aplicando a día de hoy, incluso en personas que tienen ciertas patologías, como es el caso de la diabetes.

Pues bien, recientemente se ha publicado un estudio (1) que contradice dichas recomendaciones, aunque era algo que ya habíamos observado en otros estudios.

En el estudio se dividió a los participantes con diabetes en dos grupos, un grupo (3M) recibió una dieta que incluía 3 ingestas de comida a lo largo del día, siendo el desayuno y la comida la que más calorías aportaban, mientras que el otro grupo (6M) recibió una dieta con 6 comidas al día.

Importante mencionar que las calorías estaban ajustadas y que el reparto de macronutrientes era el mismo, esto es un detalle muy importante y que en ocasiones se suele pasar por alto en algunos estudios, donde obviamente la dieta que aporte más proteína, por ejemplo, se traducirá en una mayor pérdida de peso y conseguirá mejores resultados. Este no es el caso, puesto que ambos enfoques aportaban la misma cantidad de proteína.

La dieta que incluía 3 comidas aportaba gran parte de las calorías totales en el desayuno y en la comida, siendo la cena muy ligera, mientras que en la dieta que tenía 6 comidas las calorías estaban mucho más repartidas (además de que los participantes realizaban varios snacks).

Los resultados fueron favorables para el grupo que realizó 3 comidas al día, perdieron peso, mejoraron marcadores y redujeron el uso de insulina, lo que contradice la recomendación habitual, realizar más comidas con el objetivo de mantener los niveles de azúcar estables no parece ser una buena recomendación. Tampoco parece que ayude a mantener a raya el hambre, más bien todo lo contrario.

Los resultados de este estudio (y de otros que tenemos disponibles, que poco a poco van sumando cada vez más evidencia) nos sugiere que no sólo importa cuánto y que comes, sino también cuando lo haces.

Al fin y al cabo, nos guste o no, el cuerpo presenta una mayor sensibilidad a la insulina en las primeras horas del día, por lo que en ciertas ocasiones quizás nos interese centrar el consumo de estos en las primeras horas del día. Por supuesto, tampoco hay que ser reduccionista, puesto que ya venimos de una etapa donde se hacía temer a la gente al consumo de carbohidratos, y se recomendaba no consumirlos por la noche, cuando hay muchos más factores importantes: ingesta calórica total, cantidad de carbohidratos total que consumes a lo largo del día, cuando estás entrenando, etc…

Referencias:

1.  Reduction in Glycated Hemoglobin and Daily Insulin Dose Alongside Circadian Clock Upregulation in Patients With Type 2 Diabetes Consuming a Three-Meal Diet: A Randomized Clinical Trial

 

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