Dietas disociadas, ¿realmente sirven para algo?

Publicado el 15 septiembre, 2016 | Nutrición Deportiva

Seguramente habrás escuchado alguna vez que no deben de mezclarse proteínas con almidones y que la fruta, por ejemplo, la debes de comer sola (o no comerla).

La realidad, como siempre, dista bastante de las afirmaciones que solemos escuchar por ahí.

Aunque hay varias dietas de este tipo (según de donde leas, parece que funciona de una forma ligeramente diferente) se basan todas en la misma premisa: el sistema digestivo no está preparado para digerir o procesar de forma adecuada ciertas combinaciones de alimentos.

En resumen, la dieta disociada se basa en el concepto de que mezclar determinados grupos de alimentos, puede ser perjudicial.

Alguna de sus reglas son las siguientes…

  • No se puede mezclar los alimentos ricos en proteína con hidratos de carbono.
  • No se puede mezclar grasas con hidratos de carbono.
  • Los diferentes tipos de hidratos de carbono no se pueden mezclar entre sí.
  • La fruta debe de tomarse por separado, porque no combina bien con otros grupos de alimentos.

Es cierto que hay muchas más reglas y combinaciones “fatales y prohibidas”, pero se va entendiendo de que va la “dieta”.

Siguiendo un poco la lógica, carece de sentido que realmente pueda tener algún beneficio el hecho de tratar de evitar la combinación de ciertos alimentos, ya que hay algunos, como por ejemplo la leche, que contiene los 3 macronutrientes (proteína, grasas, hidratos de carbono).

Cuando nos fijamos en la evidencia científica, nos damos cuenta de que no hay diferencia entre mezclar o separar los alimentos (1,2). De hecho, el primer estudio reflejó mejores resultados en el grupo que mezcló alimentos (mayor pérdida de grasa y reducción de la presión arterial).

En mi opinión esto podría deberse a una menor respuesta glucémica al combinar proteínas y grasas con hidratos de carbono, ya que se ha visto que pueden alterar la respuesta glucémica.

También, el motivo por el cuál recomiendan comer la fruta sola, es para acelerar su salida del estómago, evitando que se fermente o se pudra (lo cual es una idea absurda).

De hecho, añadir algo de grasa en una comida en la que consumamos fruta, puede mejorar la absorción de carotenos (3) y muchas vitaminas solubles (4,5).

Aun así, la dieta tiene otros puntos positivos, ya que restringen el consumo de bebidas energéticas y algún tipo de alimentos procesados.

Esto junto con que la dieta se basa en la premisa de no combinar alimentos, normalmente acaba teniendo como consecuencia una menor ingesta calórica, por ese motivo en algunos casos puede derivar en una pérdida de peso.

Pero no implica que sea una dieta a seguir o a tener en cuenta, no tiene apoyo científico ni evidencia que la soporte.

Además de eso, mucha gente la sigue con la finalidad de mejorar sus problemas digestivos, y aunque el omeprazol, por ejemplo, es uno de los fármacos más consumidos en España (6), la dieta disociada no es la solución.

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