Como funcionan las hormonas anabólicas

Publicado el 18 noviembre, 2014 | Salud

Un verdadero entendimiento de su función para un verdadero crecimiento

El crecimiento del músculo y la pérdida de grasa, dos objetivos fundamentales para la exhibición de su cuerpo diez requiere de muchos aspectos, pero uno de ellos se supedita a la optimización de las grandes hormonas anabólicas, la Hormona de Crecimiento (HGH) y la Testosterona (T), ya que pueden desarrollar esos músculos de calidad y reducir la grasa corporal tan molestosa, si se las sabe manipular sabiamente, además gracias a la magia del cuerpo humano, se vinculan sinérgicamente con las otras hormonas anabólicas Insulina y Tiroides, mientras que el estrógeno y el cortisol se mantienen a raya dentro de un proceso de crecimiento en un plan serio de entreno.

Como reguladoras bioquímicas producidas por las glándulas endócrinas y transportadas por el sistema circulatorio a los órganos, con el objetivo de coordinar nuestra fisiología y el comportamiento de nuestras células, las hormonas controlan gran parte de lo que nos hace humanos, por ejemplo atracción para el apetito de los nervios que sentimos cuando se enfrentan a un alto riesgo de actividad (como hacer 250 kg de sentadillas), entonces nuestras hormonas guían las decisiones que tomamos y cómo nuestra personalidad se desarrolla.

La interacción y la fluctuación constante del equilibrio hormonal de nuestro cuerpo pueden trabajar a nuestro favor para la construcción de músculos, o crear una serie de problemas, incluyendo una tasa metabólica lenta, falta de recuperación entre los entrenos, bajos niveles de energía, y una obstaculización de la síntesis de proteínas, por tanto el desafío principal debe ser regular los niveles hormonales, para inhibir cualquier inconveniente en el proceso de hipertrofia y/o pérdida de grasa.

La Testosterona (T)

El rey de todas las hormonas dentro del culturismo, es la testosterona (la hormona masculina responsable de la construcción de tamaño y fuerza muscular), que promueve el crecimiento de muchos tejidos corporales y es esencial para la salud y el bienestar; también producida por las mujeres (aunque 7-8 veces menos de lo que es para los hombres), la testosterona es una hormona que se debe mantener elevada en lo más alto posible para asegurar resultados constantes.

Debido a que la prueba es esencial para aumentar la síntesis de proteínas para construir más músculo, y a un ritmo más rápido, y, teniendo en cuenta su influencia en mantener los niveles de HGH lo suficientemente altas como para quemar la grasa corporal, su agotamiento restringirá significativamente nuestras posibilidades de ganar masa muscular magra.

En lugar de recurrir a los esteroides anabólicos potencialmente dañinos derivados sintéticamente, la testosterona puede ser impulsada además de excelentes suplementos naturales como el ZMA, algunos Extractos, los Pro-Testosterona, y la Vitamina D, por:

  • Descansar más entre los entrenamientos y mantener una actitud calmada en todo momento
  • El entreno de forma periódica con los pesos pesados y menos repeticiones (6-8)
  • El entrenamiento de resistencia y cardio solo esporádicos
  • Ciclar el consumo de carbohidratos (3 gramos por kg de peso corporal una vez por semana)
  • El mantenimiento de un peso corporal magro (12%, o menos, sobre los niveles de grasa corporal)
  • Limitar o Eliminar el consumo de alcohol
  • El consumo de grasas saludables adecuadas y algunas grasas saturadas de la carne roja
  • Mantenerse bien alimentado (evitar el ayuno o las dietas bajas en calorías constantemente)

La Hormona de Crecimiento (HGH)

La hormona del crecimiento, que estimula el crecimiento, la reproducción celular y la liberación de factor de crecimiento similar a la insulina IGF-1 (para aumentar la síntesis de proteínas), es un componente integral en el apoyo a la quema de grasa y un combatiente contra la pérdida de músculos. Al igual que con la testosterona, la producción de HGH se debe fomentar cuando uno está sano y antes de entrenar.

En una dieta, muchos de nosotros perdemos peso muscular junto con la grasa corporal; una consecuencia natural del entrenamiento aeróbico combinado con entrenamiento de pesas intenso y una dieta baja en grasas/baja en calorías es obtener una tasa metabólica baja y por tanto se quemaría menos grasa, por tanto es esencial mantener la masa muscular magra, y es uno de los dilemas más complicados de resolver.

Al mantener la HGH tan alta como sea posible, el tejido muscular se mantiene mejor; para ello existen formas interesantes de incrementarla.

  • Conseguir al menos 8 horas de sueño de calidad cada noche.
  • El entreno periódico con pesos pesados de bajas repeticiones (6-8, o menos).
  • La incorporación del HIIT como una modalidad de ejercicio cardiovascular o, mejor aún, la combinación del cardio regular con carreras de velocidad 2-3 veces por semana (6 sprints de 30-40 metros con 2 minutos de descanso entre los dos).
  • Consumir algún suplemento con niacina (1-3 gramos por día).
  • Mantenerse delgado y reprimir la producción excesiva de insulina (restringir los carbohidratos azucarados y mantener los niveles generales de carbohidratos moderados cuando se sigue una dieta).

La Insulina (I)

A diferencia de liberación de forma natural de la HGH y testosterona, la insulina es una hormona que tiene el potencial para hacer bien un gran bien, o mucho daño; por lo tanto, debe ser manipulada en consecuencia, pues si se lanza en grandes cantidades en el momento equivocado, puede promover el almacenamiento de grasa corporal.

La insulina, producida por las células beta del páncreas es fundamental para la regulación de metabolismo de carbohidratos y grasas; si se utiliza estratégicamente, sin embargo, puede crear un ambiente anabólico para elevar ganancias musculares y promover la pérdida de grasa, por ejemplo, en una dieta de pre-competición, los niveles bajos de insulina en reposo (entre sesiones de entreno, y sobre todo antes de acostarse) puede ayudar a quemar grasa mientras, que los niveles altos alrededor del entreno puede promover una rápida absorción de aminoácidos y glucógeno por parte de los músculos, y ambos son esenciales para la construcción de un gran tamaño.

Para aumentar la producción de insulina, es necesario un alto consumo de carbohidrato, y el momento perfecto para consumir más de su ingesta normal es justo antes (50 g) y justo después del entreno (60-70 g) de carbohidratos de absorción rápida como el maíz ceroso, transportaría proteínas tan rápido a esos músculos hambrientos, hablando de un ejemplo de un atleta de 85-90 kg.

Por el contrario, mantener los carbohidratos relativamente moderados durante el resto del día para mantener niveles bajos de insulina, reduce al mínimo el almacenamiento de grasa.

La Tiroides

Principalmente responsable de la regulación de nuestro metabolismo, las hormonas tiroideas triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4) también apoyar la síntesis de proteínas y la pérdida de grasa; un problema importante con todas las dietas de restricción calórica es la disminución de los niveles de hormona de la tiroides, que cuando decaen, experimentamos una reducción correspondiente en la síntesis de proteínas, la quema de calorías y el metabolismo, y nuestras ganancias pueden comenzar a estancarse.

Para mejorar la función de la tiroides y para compensar una reducción en la hormona de la tiroides debido a una dieta de pre-competición por ejemplo, se puede hacer lo siguiente:

  • Comer alimentos ricos en yodo (una sustancia que es necesaria para la producción de la hormona tiroidea), tal como, huevos, leche de vaca, peces de agua salada, algas y moluscos.
  • Incorporar días periódicos de trucos, para evitar que el cuerpo se adapte a la constante alimentación baja en calorías, y para engañar a la tiroides, se puede hacer una recarga calórica (3 g de carbohidratos/kg de peso y 15-20 g de grasa), una vez cada 8-10 días, con el fin de aumentar la tasa metabólica.

El Cortisol

Mientras que la hormona del estrés cortisol (un esteroide glucocorticoide) en el caso de los culturistas que la usan intencionalmente, puede quemar grasa corporal, o mejorar la hipertrofia, sus efectos son en su mayoría negativos, y entre muchas de sus acciones perjudiciales es que contrae la glándula del timo, un regulador clave del sistema inmunológico, pues la señalización de las células inmunes que se apagan o mueren, hacen que el cuerpo pueda estar más susceptible a varias enfermedades.

Aparte de alterar nuestro sistema inmunológico, el cortisol también puede promover la pérdida de masa muscular, aumento de la grasa, inducir a tener alguna enfermedad cardíaca y diabetes, por no hablar de los cambios de humor, depresión, fatiga generalizada e insomnio.

Para imposibilitar la acumulación de cortisol, además de usar algunos suplementos específicos como antioxidantes, magnesio, calcio, cromo y zinc, además de algunas opciones relajantes incluido el té verde, se puede;

  • Reducir al mínimo el estrés, relajarse a menudo, y evitar discusiones innecesarias, inútiles.
  • Cuando se hace dieta, asegurarse de que la alimentación unas 2 veces por semana incluya opciones con altos niveles en azúcares simples (galletas libres de grasa, recubiertas de azúcar, galletas de arroz, dulces, barritas de chocolate proteicas), y siempre algunos postres anabólicos, salsas cero calorías, o cremas dulces o saladas que emulan las convencionales, pero son saludables.
  • Reducir el consumo de cafeína, pues 200 mg de cafeína de una taza de café fuerte puede aumentar los niveles de cortisol en la sangre en un 30% en una hora.
  • Lograr un sueño más profundo, y por más tiempo.
  • Mantener estable el azúcar en la sangre.

El Estrógeno

Una hormona producida principalmente en las mujeres, pero también, en menor grado en los hombres (para la producción de esperma y el mantenimiento de los huesos), el estrógeno (compuestos esteroideos integrales para ambos ciclos menstruales y reproductivos en el celo) va en contra de los objetivos de pérdida de grasa y acumulación de músculos.

El exceso de estrógeno puede incluso contribuir a contraer cáncer de próstata y de mama; los hombres con un porcentaje de grasa corporal superior también demuestran que tienen elevados niveles de estrógeno, y se siente de manera directa por la reducción de producción de testosterona, lo que influye negativamente en los entrenos y en la vida de cualquier hombre o mujer atleta.

Para bajar los niveles de estrógeno, se pueden seguir los siguientes consejos:

  • Disminuir la grasa corporal, pues cuando más se engorda, más aromatasa se produce, lo que facilita la conversión de testosterona en estrpogeno.
  • Se debe usar un inhibidor de la aromatasa natural.
  • Consumir una dieta rica en verduras crucíferas como el brócolis, la coliflor y el repollo (pues los compuestos que se encuentran en estos alimentos pueden interferir con la absorción de estrógenos y la absorción en los tejidos corporales).
  • Limitar o Eliminar el consumo de alcohol.

Se necesita mucho más que barras, proteínas y alta intensidad de entrenamiento para construir músculos más grandes y fuertes, pues el papel de nuestro sistema endócrino a menudo es pasado por alto, sin embargo, tiene una importancia crucial en la creación de las condiciones necesarias para la formación óptima de masa muscular magra y pérdida de grasa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *